ENTREVISTA AMB... Miguel Polo: “La contaminación por nitratos se produce por el uso de abonos sintéticos y el riego a manta, no por actividades ganaderas” #CV263

LA UNIO - 28 Jul, 2021

Miguel Polo Cebellán, de Titaguas (La Serranía) es presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) desde febrero de este año, tras la jubilación de Manuel Alcalde. Es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Estado y casi toda su trayectoria la ha llevado a cabo en la Comisaría de Aguas de la Confederación. / JOSEP SANCHIS I JUAN ALBERTO CANO

¿Cómo afronta este nuevo cargo?

Lo afrontó con ilusión porque yo precisamente empecé mi primer trabajo en la Administración Pública, en la Confederación, en diciembre de 2004. Aunque se han hecho muchas cosas quedan otras muchas por hacer.

¿Piensa cambiar algunas cosas sobre la gestión anterior?

De la gestión anterior, si nos referimos a Manuel Alcalde no, porque ha sido mi maestro en la Administración. Cuando yo entré en 2004, él había sido recientemente nombrado comisario de Aguas y para mí siempre ha sido un referente. Mi intención aquí es seguir precisamente con la línea que él que llevaba.

¿Cuáles son, en resumen, las principales actuaciones para los próximos meses de la Confederación?

La principal tarea que tiene la Confederación ahora mismo es la tramitación del Plan Hidrológico. Acaban de salir a información pública los planes hidrológicos y ahora queda un largo camino, seis meses de información pública y luego toda la tramitación, para la aprobación definitiva del plan. Además, tenemos problemas ya de hace muchos años que estamos tratando de resolver, el más importante de todos ellos es la sobreexplotación del Vinalopó. Ahora, hay que aprobar el programa de medidas.

¿Cómo se presenta el nuevo año hidrológico?

Quizás es pronto aún para analizar cómo se presenta el año hidrológico, pues empieza el 1 de octubre. Estamos justo ahora en plena campaña de riego, tenemos los embalses casi al 60%, y por tanto en una situación muy favorable. Esperemos que siga lloviendo como lo viene haciendo últimamente.

¿Qué actuaciones se llevan a cabo desde la Confederación para la limpieza de barrancos y márgenes de los ríos, para evitar las inundaciones que suelen suceder?

La Confederación no hace tareas de limpieza de cauces con la finalidad de evitar inundaciones. Nosotros siempre defendemos que la vegetación de ribera es precisamente lo que mitiga el efecto de las inundaciones a nivel de cuenca. Si quitas la vegetación en un tramo y viene una avenida va a aumentar la velocidad del agua, disminuirá el calado, pero trasladará el problema hacia abajo. Entonces, a nivel de cuenca de cuenca hidrográfica, la vegetación de ribera es absolutamente necesaria para mitigar el efecto devastador de las crecidas. La Confederación sí que dedica bastante presupuesto al mantenimiento y conservación de cauces, pero lo que hacemos es eliminar tapones que se han creado a raíz de por ejemplo una avenida. Me gustaría aclarar que las actuaciones que se pueden ver en algunos ríos de eliminación de cañas son tareas que se hacen para restaurar la vegetación de ribera, pero en ningún caso para eliminar la vegetación. La caña es una especie invasora y la eliminamos para posteriormente sustituirla por vegetación autóctona.

La sobreexplotación de los acuíferos del Vinalopó ha puesto de manifiesto que necesitan alternativas para evitar su agotamiento, que no se inicia un periodo de recuperación. ¿Piensa que la puesta en marcha del trasvase Júcar Vinalopó, con un coste asumible para los agricultores, podría ser una alternativa?

La sobreexplotación de algunas masas del Vinalopó y el trasvase son cosas distintas. En principio, la sobreexplotación es un hecho físico real, consistente en sacar más agua de la que el acuífero tiene. La forma de resolver el problema de sobreexplotación es dejar de extraer, por eso la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Júcar, en septiembre del año pasado, tomó la determinación de hacer la declaración de sobreexplotación que lleva aparejada la aprobación posterior de un programa de actuación que viene a limitar las extracciones. Esa es la única forma de paliar la sobreexplotación. En este caso se da la circunstancia de que existe, además, una fuente alternativa de recurso, que es el trasvase Júcar-Vinalopó que viene a poder solucionar el problema. La idea con el trasvase es que se deje de extraer, evidentemente, pero se tenga la opción de sustituir parte de los recursos con agua del Júcar-Vinalopó. El coste no está en manos de la Confederación, se encomendó a Acuamed. Ahora mismo los precios de trasvase los fija la Dirección General de Patrimonio y el precio que se baraja últimamente entiende que es asumible para los agricultores. No se está pidiendo que se deje de extraer todo y se sustituya por este agua, sino que hay que llegar a un equilibrio que sea asumible.

¿Cómo podría afectar un cambio de toma desde el Azud de la Marquesa a la de Cortés de Pallás, tanto para el caudal ecológico como para la disponibilidad del agua, y tanto para los regantes tradicionales del Canal del Júcar como para la protección de la Albufera?

El cambio de toma del trasvase fue la mejor decisión que se ha tomado con respecto al mismo, y la prueba la tenemos en el Tajo-Segura. Un trasvase en cabecera da muchos problemas porque aguas abajo todavía existen muchos usuarios, tenemos las restricciones ambientales, hay una serie de circunstancias que atender. Entonces la decisión de trasladar la toma al Azud de la Marquesa fue la mejor decisión que se tomó con respecto a otras épocas porque de esa forma no hay oposición por parte de los usuarios de la cuenca cedente y no hay afección a los usos ambientales porque se toma el agua en el último punto, más al final del río.

Además, hay que tener en cuenta que el trasvase con la disposición original de la toma en Cortes de Pallás, en primer lugar tenía una finalidad distinta, no era para paliar la sobreexplotación de acuíferos, sino que era, en primer lugar, para aumentar la disponibilidad de recursos para abastecimiento. Por eso, en la Junta Central del Vinalopó se incorporó a la Marina Baixa, que era el primer receptor de las aguas, digamos, preferente en eso. Tengo aquí unas gráficas que se hicieron en su momento para justificar el cambio de toma, con unos análisis viendo lo que el caudal del río Júcar, en la zona donde estaba la toma en Cortes de Pallas desde 2002 hasta 25 años para atrás. La verdad es que los resultados fueron bastante desalentadores porque desde 2002 hacia atrás, con la media de los últimos 20 años, según esos estudios, se hubieran podido trasvasar 7,4 hectómetros cúbicos. Y, además, en 15 de los 20 años no se hubiera podido trasvasar nada. Las circunstancias en el Azud de la Marquesa son muy distintas. Normalmente siempre va a haber agua, no existirá ese problema. La contrapartida es posiblemente que haya que hacer frente a unos mayores costes de explotación. Pero bueno, ahí hay agua y en Cortes no.

Hay algunas voces en Alicante que vuelven a pedir el cambio de toma. ¿Es consciente de esas críticas?

Bueno, cada vez que vamos a hablar de ese asunto en la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, siempre nos mencionan el cambio de toma, pero no tiene ninguna justificación. Según el convenio, en la propuesta que hace Acuamed sobre el coste del agua del trasvase propone la repercusión de unos 80 millones de euros, que es un 25% de la inversión. Está pensado para repercutir si tenía una capacidad de 80 hectómetros cúbicos el trasvase, del orden de 20, que es lo que ahora mismo podría ponerse en funcionamiento. Sería repercutir unos 80 millones de euros, que es la misma cantidad que la Junta Central de Usuarios se comprometió a pagar a Aguas del Júcar con el trasvase original. A veces la postura de la Junta no se entiende, porque estamos hablando exactamente de las mismas cantidades.

¿Cuál es la situación actual del embalse de San Diego en Villena?

El embalse de San Diego tiene problemas de filtraciones, pero ahora mismo no es un problema en la situación actual, dado que no se está trasvasando nada. Estamos trabajando para ver si es posible que este verano ya se pueda llevar agua, pero para las cantidades que de momento se van a poner en funcionamiento no es necesario el embalse. Ahora mismo es absurdo plantearse la reparación de una infraestructura que no está en uso y que aún pueden pasar bastantes años hasta que sea necesario usarla. Por nuestra parte, lo importante es ponerse en marcha ya cuanto antes y ver que es lo que va haciendo falta. Nosotros ya tenemos peticiones que se nos han hecho de agua para este año, sobre todo de comunidades de regantes del Medio Vinalopó y se están tramitando los permisos necesarios, con objeto de llegar a un acuerdo sobre el precio y ponerlo en marcha cuanto antes.

Al hilo de lo que dice, ¿cuándo será posible?

Estamos realizando reuniones para concretar estas cosas porque la Generalitat ha tomado la decisión de gestionar directamente el postrasvase. Me gustaría llevar el agua en julio, pero siendo realistas será en agosto. Nosotros ya hemos hecho las autorizaciones para el trasvase, pero ahora hay una tramitación dentro de Acuamed que pasa por tener que dirigirse a la Dirección General de Patrimonio, que apruebe las tarifas y que firmen los convenios con los usuarios directamente. Bueno, esperemos que en agosto sí pueda ser posible.

¿Qué garantías de aportaciones de agua hay para la Albufera para mantener un volumen adecuado?

La Albufera es un ecosistema creado artificialmente en función de los usos que se han desarrollado a lo largo de la historia en su entorno. No está en la cuenca hidrográfica del Turia ni en la del Júcar. Está en la cuenca hidrográfica del Barranco del Poyo, del Barranco de Beniparrell y de alguno más. Se convirtió en un lago de agua dulce a raíz de la ampliación de la superficie regable de la Acequia Real del Júcar y a base de hacer una explotación del río totalmente insostenible, a base de derivar toda el agua que iba por el río. Una situación que no se puede decir que sea muy ecológica. Entonces, desde la Confederación, lo que se trabaja en relación con la Albufera es que el ecosistema se mantenga de una forma que su mantenimiento sea sostenible con los aportes que recibe de los usos que hay alrededor. Constantemente se está pidiendo más agua, pero nosotros lo que defendemos es que el problema de la Albufera, cuando lo hay, es de calidad y por ello las actuaciones del Ministerio y la Confederación van encaminadas a mejorarla. En esa línea se declararon de interés general en su día las depuradoras de Albufera Sur y creo que es lo que también se declara de interés general. En todo caso, lo que sí que está declarado de interés general fueron los terciarios tanto de Pinedo como Albufera Sur como Sueca. Se hicieron filtros verdes. Uno es el del Tancat de la Pipa y hay dos filtros verdes que están asociados a las depuradoras de Albufera Sur y Sueca. Luego vemos una actuación muy importante de unos tanques de tormenta que se encomendaron a Acuamed, una obra paralizada muchos por diversos problemas, pero que se espera que se retomen las obras este mes. Con esa obra, la mejora de la calidad del lago se espera que sea muy notable, porque los tanques de tormenta precisamente tienen por finalidad recoger las aguas pluviales contaminadas que pueden afectar más al lago, almacenarlas en los tanques de tormenta y llevarlas a la depuradora de Pinedo. Las actuaciones de la Confederación están encaminadas a mejorar la calidad, pero en cuanto a cantidad de agua hay más que suficiente. Se estima que las aportaciones al lago son anualmente del orden de 210 hm3, que es diez veces la capacidad del lago. Si a eso le sumamos que los ahorros de la modernización de la Acequia Real de los sectores que se han hecho últimamente ya están contabilizados y se han restado de la concesión de la Acequia Real, todo ello se ha puesto a disposición del lago como agua limpia para que llegue cuando la dirección del parque lo estime conveniente.

Ha finalizado el proceso participativo de los esquemas tradicionales de temas importantes de la demarcación hidrográfica del Júcar, ¿cuál es la situación de los nuevos planes de cuenca y qué repercusiones tienen sobre la agricultura?

Por lo que respecta a la demarcación del Júcar, lo más importante que se ha hecho en este plan es ajustar los números a la realidad. Se han analizado bien los recursos disponibles, se han estudiado las asignaciones y se trata de buscar soluciones a la realidad que tenemos. Digamos que en este plan no hay agua en papel. Otros planes tenían bastantes hectómetros cúbicos en papel, agua que no existía nada más que en la normativa del plan, pero no en los ríos. Entonces, para hacer ese trabajo, qué supone para la agricultura o para cualquier usuario, hay en sistemas como el Júcar, donde se han visto reducidas las asignaciones porque no existe el agua, no se estaba haciendo uso de ella, pero sí estaban puestas las asignaciones. Entonces se han reducido con la intención también de ajustarlas a la realidad y también con la intención de incorporar en todos los usuarios aguas reutilizadas. De cara a la agricultura en este plan en principio no hay un recorte de recursos, pero no está previsto que se siga ampliando la superficie de regadío porque no tiene ningún sentido. El plan en sí mismo no supone un recorte de recursos para los usos existentes, pero no podemos seguir pensando en ampliar regadíos porque no hay más agua.

¿Qué opina sobre una revisión de la composición del Consejo del Agua de la Demarcación?

El Consejo del Agua de la Demarcación está formado por una serie de usuarios que se eligen entre ellos o con los representantes que salen de las asambleas de usuarios. Hay una serie de miembros natos y otra que representan a diversas organizaciones que los nombran los órganos competentes. En el caso que a vosotros os afecta, por la parte que respecta a la Confederación lo más lógico es que las asociaciones con más presencia sean las que tengan participación en el consejo de la demarcación. Nosotros vemos positivo que haya más representación, pero eso lo tiene que decidir el órgano competente, que en este caso creo que es el Ministerio de Agricultura quien tiene que nombrar los representantes por la parte de las organizaciones agrarias.

En los últimos tiempos, se están oyendo voces que abogan por la reutilización de las aguas depuradas para compensar los déficits hídricos de pluviometría a los que están sometidos nuestros ríos, ¿cree que en un horizonte temporal no muy lejano estará a la orden del día?

Por supuesto. En los sistemas que tienen más problemas de agua, la reutilización está a la orden del día como en el Vinalopó, pero también en los usos que se hacen en el entorno de la Albufera. Una de las cosas que pretendemos en el plan es regularizar esas partes de agua que se están usando, que es agua reutilizada, que consten en la concesión y que se libere agua limpia de los ríos, porque es una realidad que se está dando ahora mismo. Las aguas de la depuradora de Sueca, la de Albufera Sur, la de Pinedo, Quart de Nacher, el Carraixet, está habiendo agua reutilizada que va por las acequias. En esas zonas hay que regularizarlas pero en otras hay que ir a la reutilización para poder dotar de recursos. Por lo que está diciendo, lo veo como una posible solución para el remedio en aras de evitar la sobreexplotación de los agentes, la reutilización.

¿Ve la reutilización como una posible solución para el regadío en aras a evitar la sobreexplotación de acuíferos?

Totalmente de acuerdo. Nosotros tenemos en algunas zonas problemas de sobreexplotación y la solución que se plantea desde el Plan Hidrológico es precisamente a base de reutilizar las aguas. Estoy pensando, por ejemplo, la zona de Vall d’Uixó, la zona del Serpis, para poder tener un mayor caudal ecológico. Hay toda una serie de depuradoras que hay que reutilizar más.

A menudo, se suelen relacionar a las instalaciones ganaderas, sobre todo porcinas y avícolas, con la contaminación de las aguas por nitratos. Por la información de que dispone este organismo de cuenca, ¿qué nos puede decir al respecto?

Me atrevería a decir que la contaminación por nitratos en el ámbito de esta demarcación no creo que esté producida por las explotaciones agrícolas y ganaderas, sino por los abonos sintéticos y el riego a manta. En la pantalla se muestra el estado químico de las masas de agua que están en verde y en buen estado y las que están en rojo pues en mal estado químico. Todas las que están aquí en la costa son masas contaminadas por nitratos, donde no se usan fertilizantes orgánicos sino químicos, que no producen nada bueno. La contaminación se produce por un exceso. En todas estas zonas donde tradicionalmente el riego siempre ha sido a manta, se produce una perforación hacia los acuíferos. La modernización de regadíos y el goteo, son una solución al problema de la contaminación por nitratos.

Viendo el mapa, al final las zonas de la Comunitat donde hay menos problemas de contaminación se podrían asociar a las de mayor presencia ganadera…

En el mapa están representadas las masas de agua de la demarcación y concretamente el estado químico de las mismas. Las que están en verde se encuentran en buen estado y las de rojo en mal estado químico por contaminación de nitratos que precisamente no están donde hay usos ganaderos, no se están usando fertilizantes orgánicos. El mayor problema se da en el entorno de los riegos tradicionales donde históricamente se ha regado a manta. Esa combinación del riego a manta con los abonos químicos es la que produce la contaminación por nitratos. Un mayor control de la dosificación de los abonos y una modernización de regadíos con sistemas de riego localizado entendemos que será suficiente para resolver este problema.

El ejemplo del Plan de explotación de la comarca de Utiel-Requena, donde los usuarios, desde el principio están teniendo un protagonismo capital en la toma de decisiones, ¿es el modelo a seguir en otras zonas o comarcas?

Por supuesto, lo más importante de cara a una gestión sostenible de los recursos hídricos es contar con la participación de los usuarios. Lo que se está haciendo en Utiel-Requena servirá para que no siga explotando el acuífero y allí donde se haga de la misma forma contribuirá a mejorar la situación. También es una forma de gestión parecida la del Acuífero de la Mancha Oriental. En el Vinalopó no ocurre lo mismo, porque en un sistema mucho más complicado, amplio y complejo. Pero sin duda la participación de los usuarios es básica para poder mejorar la gestión de los recursos.

¿La recuperación del río Palancia que se ha llevado a cabo en la comarca del Alto Palancia puede ser un modelo a seguir en determinadas ocasiones para revitalizar la agricultura y a los municipios de interior?

Lo que se ha hecho allí es un cambio de gestión de lo que se venía haciendo. Es un caso muy particular porque se estaba haciendo algo que no tenía mucho que ver. No estaba asociando la necesidad de derivar por el río con que el agua llegara al embalse y son cosas que no tenían mucha relación. En cualquier caso, mejorar la situación de los ríos siempre va a ser beneficioso para todos. No soy experto en temas de agricultura, pero los precios bajan en general cuando hay un exceso de producción, es un problema que tiene la agricultura. Seguir aumentando la superficie de regadío a pequeña escala en determinados puntos podría tener un beneficio, pero a gran escala no lo tiene con una visión más amplia. El trabajo de la Confederación precisamente consiste en equilibrar los recursos con el mantenimiento de los ecosistemas. Es importante por tanto que no haya incrementos de uso de las aguas superficiales, sino más bien al contrario, hay que tender a usar menos. Para lo cual volvemos a hablar de la necesidad de utilizar aguas reutilizadas para liberar aguas en los ríos. Y al final seguro que mejorar los ecosistemas siempre va a tener una repercusión positiva para todos.

Aquí puedes ver la entrevista completa en vídeo: