LA UNIÓ de Llauradors pide mejorar la fiscalidad y una reducción de las cotizaciones de las explotaciones de titularidad compartida

LA UNIO - 15 Oct, 2019

Ante el Día Internacional de las Mujeres Rurales cree que hay que apostar por políticas valientes para que las mujeres agricultoras y ganaderas ganen en visibilidad y sean titulares con pleno reconocimiento jurídico, económico y social

LA UNIÓ de Llauradors propone que se mejore el tratamiento fiscal de los gastos de las explotaciones inscritas en el registro de titularidad compartida y una reducción permanente del tipo de cotización de la Seguridad Social para aquellas personas que estén en explotaciones de titularidad compartida.

Hoy 15 de octubre, día internacional de las mujeres rurales, la organización cree que hay que emprender desde las Administraciones políticas valientes y efectivas para que las mujeres agricultores y ganaderas de la Comunitat Valenciana logren la visibilidad necesaria y sean plenas titulares de sus explotaciones.

LA UNIÓ señala que está muy bien realizar actos públicos en defensa del papel de la mujer rural, pero luego hay que “plasmarlo en realidades tangibles”, porque de acuerdo a los últimos datos disponibles, correspondientes a este mes, sólo hay un total de 609 explotaciones en titularidad compartida en todo el Estado, de las que únicamente 11 corresponden a la Comunitat Valenciana, no llega por tanto al 2% del total estatal. Cabe dotar así de un presupuesto real todos los planes y mecanismos elaborados hasta ahora para las mujeres rurales, de forma que se puedan ejecutar con verdaderas garantías de éxito.

Por ello, LA UNIÓ aboga por políticas fiscales y rebajas de las cotizaciones de la Seguridad Social para que las mujeres agricultores y ganaderas puedan entrar en el registro de explotaciones agrarias de titularidad compartida y tener así el merecido reconocimiento jurídico, económico y social.

La nueva PAC y sus promotores -hombres en su mayoría- siguen siendo muy miopes al no tener en cuenta una perspectiva de género global, integral  y que de forma transversal y no en un recóndito hueco de la inclusión social y desarrollo económico, haga posible que las mujeres se sientan a gusto, empoderadas y con garantías de ser tenidas en cuenta como habitantes y creadoras de riqueza en un medio rural cada vez más vaciado, en el que ellas son imprescindibles si se quiere que haya una nueva generación de hombres y mujeres agricultores, agricultoras, ganaderas y ganaderos que sigan produciendo alimentos para toda la humanidad.